Música para cultos internos

Se engloban en este apartado cuatro obras de distintas épocas y autores, así la más antigua se remonta 1941 y la más reciente es de 2012. Siguiendo con la cronología encontramos como obra para culto interno más antigua, las Coplas al Santísimo Cristo del Museo (1994), el Loor a María Santísima de las Aguas (2009) y finalmente la Saeta a la Virgen de las Aguas (2012).

Expiración.

La copla Expiración es una obra cuya música fue compuesta en 1941 por Manuel Font Fernández de la Herranz (1862-1943) con letra de Julio Font de Anta (1907-1987). Esta composición es coetánea de la marcha del mismo título también obra de este compositor. Manuel Font, antiguo director de la Banda Municipal de Sevilla, contactó con la Hermandad para informarle de su intención de componer una marcha y unas coplas dedicadas a la corporación del Lunes Santo. Inicialmente, la Junta de Gobierno acordó abonarle 725 pesetas por su trabajo, lo que llevó a Manuel Font a acometer ambas composiciones, dándolas por concluidas en junio de 1941. Sin embargo, al estar empeñada la Hermandad en la hechura del paso de Cristo, el gasto que supondría el abono de los trabajos de Font Fernández fue rechazado, lo que motivó que las partituras no fueran nunca entregadas a la Hermandad. Las partituras de las coplas se encontraban el archivo particular de Pedro Sánchez García, destacado tenor que mantenía amistad con la familia Font, motivo por el que pudieron hacerle entrega del documento. Finalmente, el archivo de Pedro Sánchez fue donado por una de sus nietas a la Biblioteca del Conservatorio Superior de Música de Sevilla, donde, tras un arduo proceso de investigación, fue localizado en 2024 por un grupo de hermanos, consiguiendo así su recuperación para la Hermandad.

Tras la referida recuperación, ochenta y cuatro años después de su composición, las coplas Expiración fueron estrenadas en el Quinario al Santísimo Cristo de la Expiración de 2025.

La letra de las coplas es la siguiente:

Oh Señor, corona de la vida,

en tu Expiración dulce y sentida,

dame tu amor y Fe.

Sálvame, Redentor, Sálvame

por tu pena sufrida.

Ese aliento sublime y divino

que expirando ha besado la tierra

es dolor de una afrenta que encierra

en esa Cruz, nuestro camino.

Puerto seguro del destino,

bálsamo eterno de ilusión

de nuestro humilde corazón.

Y ese ardiente suspiro que al cielo

de tu pecho ha escapado anhelante

es amor que en la tierra un instante

nos embriagó en su dulce vuelo,

suspiro ardiente, que es consuelo.

Bálsamo eterno de ilusión

de nuestro humilde corazón.

Oh Señor, corona de la vida

en tu Expiración dulce y sentida,

dame tu amor y Fe.

Sálvame, Redentor, Sálvame

por tu pena sufrida.

De tu frente la sangre ha brotado

al ceñir la diadema divina

es Corona que al mundo ilumina

de nuestro Reino bien amado.

Reino que a todos ha salvado,

bálsamo eterno de ilusión

de nuestro humilde corazón.

Y el sudor que tu cuerpo ha besado

es perfume de Fe de esta vida,

que ha cubierto tu piel dolorida

en la cruz en que estás clavado,

sudor bendito bien amado.

Bálsamo eterno de ilusión

de nuestro humilde corazón.

Oh Señor, corona de la vida

en tu Expiración dulce y sentida,

dame tu amor y Fe.

Sálvame, Redentor, Sálvame

por tu pena sufrida.

Perdón, Señor, perdón, Señor,

ten compasión.

 

Coplas al Santísimo Cristo del Museo (1994)

Es una obra compuesta su música por José Manuel Delgado Rodríguez, mientras que la letra lo fue por Rafael María Soto Yáñez. La pieza está pensada para tenor y coro de voces iguales (tenor primero, tenor segundo y bajo), cuarteto de cuerda (violín primero, violín segundo, viola y violonchelo) y órgano. El tempo de la obra es adagio, es decir lento. Se suelen interpretar estas coplas durante los días del Quinario en honor al Santísimo Cristo de la Expiración. La letra de dichas coplas dice así:

Qué calla, Señor, la voz

que nunca exhala tu boca

conteniendo así la muerte

mientras tu muerte prolongas.

Qué anhelan, Señor, tus ojos

tan dulces al cielo alzados

qué ansía tu cuerpo roto

qué buscan tensas tus manos.

Qué dicen, Señor tus labios

resecos de amor y siglos

qué invocan desde el retablo

saciado de luz de cirios.

Qué busca, Señor, la sangre

que brota de tu madera,

derramando entre las almas

amor que a morir te lleva.

Qué quieres, Señor, al fin

que mi alma se estremece

sabiendo que en el Museo

tu amor tu vida retiene.

En un sagrario de plata,

manso cordero presente

y en la fe de los plateros

expirando eternamente.

Loor a Maria Santísima de las Aguas (2009)

Compuesta su música por Femando Aguilá García y la letra por Fernando Azancot Fuentes. Esta obra aún se encuentra inédita y pendiente de su estreno. El poema que sirve de letra para esta obra es entregado el Lunes Santo de 2008 y tiene su base en el Antiguo Testamento en el versículo del libro de Isaías: Omnes sitientes venite ad aquas. Esta obra está compuesta para coro mixto, coro de voces blancas (niños), orquesta y órgano, con lo que la solemnidad de la misma es evidente. Se estructura así mismo en cuatro movimientos: saludo, Invocación, Alabanza y Súplica. Estilísticamente el saludo y alabanza tienen solemnidad y grandeza en sus formas, mientras que la invocación y la súplica adquieren un carácter más intimista y delicado. Las cuatro partes, a pesar de tener unas características propias, tienen un motivo musical que se repite constantemente en la obra y que simboliza la advocación de las Aguas.

Saeta a la Virgen de las Aguas (2012)

Compuesta por Antonio Hurtado Torres. Esta obra cierra el capítulo de las piezas para cultos internos, si bien no se trata de unas coplas o música polifónica al uso, se trata de una composición para soprano y orquesta que en palabras de su autor «pretende retomar y continuar convenientemente actualizadas y adaptadas a nuestros días aquellas expresiones musicales que eran tan comunes en el siglo XIX Y primeras décadas del siglo XX hoy en desuso, como las «coplas» que se dedicaban a los titulares de las hermandades».

Música para cultos externos

Dentro de este apartado contemplamos las obras compuestas para capilla musical y aquellas para banda de música.

Composiciones para capilla musical.

Motetes al Stmo. Cristo de la Expiración (1931)

Dentro de la música de capilla podemos incluir en primer lugar dos motetes para los tradicionales instrumentos de esta tipología musical y un coro de niños. Al Stmo. Cristo de la Expiración (1931), título literal que aparece en la partitura conservada en el archivo de la hermandad. Se trata de dos hermosos motetes, es decir de dos piezas polifónicas, para tiple, oboe clarinete y fagot. La obra está compuesta por el afamado músico Vicente Gómez-Zarzuela y Pérez con letra de Enrique Gómez Millán y fue concluida en marzo de 1931, concretamente según una pequeña dedicatoria manuscrita en el ángulo superior izquierdo del guion general de la obra, el 19 de marzo de 1931. En el material que existe en el archivo, hay un guion general de la obra y otras partituras por separado de cada uno de los dos motetes en cuya portada podemos leer el siguiente texto: Motetes al Stmo. Cristo de la Expiración. Para niños y acompañamiento de oboe, clarinete y fagot.

El tiple o soprano es la denominación para la voz más aguda de las que conforman el registro de voz humana, que normalmente poseen los niños y las mujeres, por eso el autor de la letra aclara en su partitura la idoneidad de hacerla «para niños”. El tempo de la obra es según partitura muy lento.

En lo que se refiere a la letra de ambos motetes, son alusivas a la advocación del titular cristífero de la hermandad del Cristo de la Expiración, así el primer motete tiene la siguiente letra: “Llevado hasta el suplicio, el muere por amor y acepta el sacrificio salvando el pecador, al pecador, al pecador, al pecador. Al Dios de la clemencia ofrenda a su pasión y entrega su existencia en Santa Expiración”. Por su parte el segundo motete ofrece el siguiente texto: “La sangre que ha vertido cual riego bienhechor, bendita ha redimido al mundo pecador, al mundo pecador su muerte da consuelo, venturas y perdón. A cambio de tu pena que es flor de redención el alma de amor llena la da en tu Expiración, Expiración, Expiración.

Ocho saetillas a la Sagrada Expiración de nuestro Señor Jesucristo (2002)

La otra obra que completa las composiciones para capilla musical son las Ocho saetillas a la Sagrada Expiración de nuestro Señor Jesucristo (2002), obra original de la virtuosa del fagot Paulina Ferrer Garrofé. Cada una de las ocho piezas tiene su título siendo las siguientes:

N.º 1. Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen.

N.º 2. En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso

N.º 3. mujer aquí tienes a tu hijo… ahí tienes a tu madre.

N.º 4. ¡Dios mío Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?

N.º 5. Tengo sed.

N.º 6. Todo se ha consumado.

N.º 7. Padre en tus manos encomiendo mi espíritu.

N.º 8. … y lanzando un grito expiró.

Composiciones para banda de música.

Las composiciones escritas para bandas de música coma que podemos asignar al género de la marcha procesional coma son un total de 9,1 cronología que abarcas de 1941 a 2008.

Expiración (1941)

Por orden cronológico ésta es la de mayor antigüedad, compuesta en 1941 por Manuel Font Fernández de la Herranz (1862 – 1943) fundador de la banda municipal de Sevilla, virtuoso violinista y miembro de una de las estirpes musicales más importantes del género de la marcha procesional en nuestra ciudad. La marcha Expiración es su obra póstuma, realizada poco antes de su muerte. Se trata de una marcha de carácter fúnebre y tempo lento o muy lento, variando a momentos de gran brillantez y fuerza, dentro del propio estilo compositivo del autor, pero con una belleza en matices realmente sorprendente.

En el archivo de la Hermandad del Museo la documentación existente de esta obra son copias del guion abreviado de ocho páginas y de un borrador de la marcha de 12 páginas, firmado el 10 de junio de 1941 por Manuel Font Fernández de la Herranz. En este último material podemos ver la instrumentación completa de la obra. En la portada se lee la siguiente leyenda: «Expiración / Poema religioso en forma de marcha fúnebre por Manuel Font Fernández. Dedicado a la Real e Ilustre Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de las Aguas. / Sevilla 10 de junio de 1941».

Además de este material primitivo de la marcha existe en el archivo una edición encuadernada con una introducción histórica y una transcripción realizada , el 30 de abril de 1996, por Bartolomé Gómez Meliá, el entonces director musical de la Banda de Música Nuestra Señora de la Victoria, Las Cigarreras. En este material se aprecian algunas diferencias con los documentos originales debido posiblemente a la adaptación para las actuales bandas de música.

 

Virgen de las aguas (1954)

Compuesta a lo largo del verano de 1953 y finalizada en febrero de 1954, según consta en su partitura original, es la obra más emblemática y popular que posee la Hermandad, debida a la inspiración de Santiago Ramos Castro, bombardino, brigada y subdirector de la Banda de Música del Regimiento de Infantería Soria 9. Esta marcha fue compuesta según parece por petición expresa de miembros de la hermandad del Museo a distintos suboficiales de la Banda de Música de Soria 9, ya que, a la entrada del paso de la Virgen de las Aguas en la capilla, tras girar la plaza y enfilar la puerta del templo se interpretaba habitualmente El Corpus y se hizo la petición a los músicos que compusieron una obra dedicada a la Virgen de las Aguas. En el verano de 1953 durante la estancia vacacional del autor en la playa de la Victoria de Cádiz, ya estaba prácticamente concluida la obra.

Desgraciadamente no pudo estrenarse en el año 1954 durante la jornada del Lunes Santo, tras la Virgen de las Aguas, por inclemencias meteorológicas que obligaron a la cofradía a suspender su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. Pero el 9 de mayo de ese mismo año, con motivo de la procesión extraordinaria organizada para celebrar el centenario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción, tras la dolorosa titular de la Hermandad del Silencio, la Banda de Música del Regimiento de Infantería Soria 9, interpretaría Virgen de las aguas, resultando del entusiasmo y favor del público sevillano.

Esta marcha procesional ha encumbrado a su autor y es una de las más bellas y queridas por todo cofrade amante de la música profesional. Sigue las estructuras que ya manuel López Farfán había creado en los años 20 de la centuria anterior con La Estrella Sublime pero confiere a todas las partes de la obra una brillantez y personalidad propia.

Existe en el archivo de la Hermandad un guion de cinco páginas y las partichelas para orquestación de cuarteto de cuerdas y órgano realizada por José Manuel Delgado Rodríguez en el año 2000.

 

Sagrada Expiración (1988)

Tras las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo pasado en que ambos titulares de la Hermandad del Museo reciben la dedicatoria de sus respectivas marchas procesionales Expiración y Virgen de las Aguas, no es hasta la década de los ochenta cuando nuevamente encontramos otra composición dedicada. Se trata de Sagrada Expiración (1988), obra del entonces director de la Banda Municipal de Sevilla José Albero Francés. De marcado carácter fúnebre y solemne, principalmente en el comienzo de la obra, tiene momentos evocadores de gran belleza de la melodía principal. La obra se estrenó en un concierto de marchas procesionales el 1 de marzo de 1988 en la iglesia de San Juan de La Palma, que dio la Banda Municipal de Sevilla, aunque no tenemos constancia de que se haya interpretado nunca en la calle. En el archivo de la hermandad se conserva el guión de la marcha, de 13 páginas con la instrumentación, así como las partichelas de todos los instrumentos.

 

Reina del Museo (1991)

Compuesta por Pascual González Moreno e instrumentada y arreglada para banda de música por el maestro Pedro Morales Muñoz. Se trata de una alegre marcha procesional para acompañamiento de cornetas y que incluye en su parte final un fragmento de la oración mariana latina Salve Regina. Fue estrenada el 12 de marzo de 1994 por la sociedad Filarmónica Nuestra Señora del Carmen de Salteras, y dirigida por el maestro José Antonio Santos Herrera. Dicho concierto organizado por la Hermandad del Museo en el salón de actos del Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón tenía un fin benéfico para recaudar fondos destinados al Patronato benéfico social de la Hermandad y en el transcurso del concierto intervinieron el propio autor Pascual González, Perejil y María José Migens.

Lunes Santo en el Museo (1997)

Es una elegante y hermosa marcha procesional de José Manuel Delgado Rodríguez, primera de las dos marchas compuestas para la Hermandad por este autor. Aunque la partitura original que posee la Hermandad está firmada por el autor en abril de 1997, se estrenó en la capilla del museo el 6 de febrero de ese año por la Banda Municipal de Sevilla. La marcha según se puede leer en la portadilla de la partitura se compuso en conmemoración del LXXV aniversario de la instauración del Lunes Santo en la Semana Santa de Sevilla. En el interior de la partitura hay una dedicatoria personal a Rafael María Soto Yáñez, entrañable cofrade del Museo.

Resignación (1999)

Magnífica marcha procesional debida al compositor y pianista David Hurtado Torres, que consigue expresar en esta obra la impresión personal del discurrir de la Virgen de las Aguas y su sentimiento resignado al percatarse de su lejanía y marcha junto a Ella. Su estreno tuvo lugar el 15 de abril de 2000 en la iglesia de Santa Cruz, por la Banda de Música Nuestra Señora de la Victoria, Las Cigarreras, si bien estaba previsto que fuera interpretada inicialmente en el Patio de Banderas. No fue hasta el año 2000 cuando se pudo oír tras el paso de palio de la Virgen de las Aguas. En el archivo de la Hermandad se conserva el guión de quince páginas, figurando en la última la fecha en que el autor concluyó la marcha, el 6 de enero de 1999 en la localidad sevillana de Villanueva.

A mi Virgen del museo (2003)

De un carácter más alegre, con acompañamiento de cornetas y con una estructura que recuerda a marchas del maestro Pedro Morales. El compositor José Manuel Delgado Rodríguez, realiza esta segunda marcha para la Hermandad del Museo. Se trata de una obra compuesta para conmemorar el XXV aniversario de la creación de la cuadrilla de hermanos costaleros del paso de la Virgen de las Aguas. Tiene como subtítulo ¡Domínguez llámate! En la partitura se puede leer la siguiente dedicatoria: Para mi amigo Rafael Domínguez fuentes, 25 años costalero de la Virgen de las Aguas. La marcha está fechada en enero de 2003 y fue estrenada el 4 de abril de 2003, por la Banda de Música Nuestra Señora de la Victoria, Las Cigarreras, en un concierto en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Virgen del Museo (2006)

Compuesta por Manuel Torres 10. Se trata de una correcta marcha de procesión, con una clásica estructura y con una melodía principal que se repite en la mayor parte de la pieza, dando un hilo argumental a la obra. Está fechada, según consta en su partitura original, el 23 de marzo de 2007 y se conserva en el archivo de la Hermandad el guion en do de 6 páginas y toda la instrumentación.

Museo (2008)

Es la última obra compuesta para banda de música de la que tenemos conocimiento. Está compuesta por José Manuel Bernal Montero, director musical de la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de la Oliva de Salteras. La marcha fue concluida, según indica la partitura original, en salteras en febrero de 2008. Como curiosidad podemos decir que esta obra contiene la melodía de un himno al Santísimo Cristo de la Expiración, cuyo autor es José Manuel Delgado, al que el autor de la marcha agradece en la partitura original «el permiso para incluirla en esta partitura: habiendo sido solicitado, expresamente coma por los hermanos que propusieron su realización». Se trata de una marcha alegre de gran viveza y brillantez, que le dan las cornetas y con un hermoso trío final. Se conserva en el archivo el guion de 13 páginas de la marcha.